Por la Nueva Constitución en Chile

La Constitución que Chile votará en referéndum el 4 de septiembre es una de las más democráticas y avanzadas a nivel mundial. La recogida de firmas de apoyo de Solidaridad ha finalizado.

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Firmantes

"Apruebo" Internacional, por su transcendencia global

For the New Constitution in Chile

Como país, Chile ha sido un referente global para procesos políticos, movimientos sociales, debates intelectuales y grandes transformaciones en diferentes coyunturas históricas.

En términos democráticos, Chile fue una fuerte influencia para América Latina desde su independencia. El modelo educativo y de salud públicos chilenos fueron ejemplo para muchos países de la región desde principios del siglo XX.

La elección de Salvador Allende en 1970 marcó el inicio de la llamada “vía chilena al socialismo”. En el contexto de la culminación de las luchas sociales de los años sesenta, ese proyecto mostró la posibilidad de un profundo cambio social. Ese proceso no sólo fue de interés para América Latina y el Caribe, sino también para diversos pueblos del sur y del norte global.

El golpe de Estado de Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973 marcó la ruptura con el proyecto de un socialismo democrático, no sólo en Chile sino –con pocas excepciones– en América Latina y en el mundo. La restauración autoritaria de la dictadura cívico-militar fue acompañada por la instalación de un proyecto neoliberal que cambió la sociedad profundamente. Chile llegó a ser el laboratorio y el punto de referencia internacional para el despliegue del neoliberalismo como modelo económico y como proyecto anti-social.

Desde 1990, la transición chilena, impulsada por las luchas populares y el plebiscito, inició un cambio lento de la cultura política autoritaria, sin transformar los rasgos fundamentales del modelo neoliberal. Treinta años más tarde, la propuesta de una Nueva Constitución en Chile, surgida de un estallido popular en octubre del 2019, representa la esperanza de no sólo superar a un neoliberalismo autoritario, sino también de ofrecer respuestas creativas y genuinamente democráticas a las múltiples crisis contemporáneas.

En términos comparativos, la propuesta de la Constitución en Chile es una de las más democráticas y avanzadas a nivel mundial. De tal manera no sólo es parte de un proceso de reparación y pago de una deuda histórica con el pueblo chileno, sino una apuesta por un futuro demócratico, solidario y ecológico que puede inspirar las necesarias reformas constitucionales en otras regiones del mundo, que permitan la sobrevivencia del planeta y la convivencia de la humanidad.

Al respecto, recalcamos estos aspectos:

  1. Todo el proceso constituyente ha sido una celebración de la democracia. En contra de la Constitución vigente, elaborada por la dictadura militar, esta propuesta ha sido escrita por una convención constitucional del pueblo chileno en su gran diversidad. El texto constitucional hace eco del ¡nunca más! a un régimen autoritario y a la vulneración de los derechos humanos.
  2. Desde su primer artículo, la Nueva Constitución manda un mensaje inspirador incluso fuera de sus fronteras, cuando se declara que “Chile es un Estado social y democrático de derecho. Es plurinacional, intercultural, regional y ecológico. Se constituye como una república solidaria. Su democracia es inclusiva y paritaria. Reconoce como valores intrínsecos e irrenunciables la dignidad, la libertad, la igualdad sustantiva de los seres humanos y su relación indisoluble con la naturaleza”.
  3. La Nueva Constitución no solo redefine el Estado chileno, sino que plantea elementos para reconstruir democráticamente el tejido de lo social. Define los derechos sociales de sus ciudadanos, ciudadanas y comunidades. Esto incluye el derecho al cuidado que abarca todo el ciclo de la vida desde el nacimiento hasta la muerte.
  4. Esta nueva Constitución es la primera a nivel mundial que establece el principio de la paridad de género en los gremios públicos. Además, reconoce la diversidad de géneros y sexualidades y sus correspondientes derechos individuales y formas de convivencia.
  5. En este nuevo texto constitucional no solo se reconoce, sino que celebra la diversidad, protegiendo derechos tanto individuales como colectivos. Al definir al estado como plurinacional, intercultural y plurilingüe, se hace eco de una de las demandas principales de los afro-chilenos y de los pueblos y naciones indígenas, a las que se reconocen autonomías territoriales. Más derechos para los excluidos de la historia consolidan los derechos de toda la sociedad en clave de equidad, igualdad y justicia.
  6. Esta orientación autonómica también se expresa en distintos planos para la ciudadanía en general y se concreta en propuestas de descentralización del país que se advierten, por ejemplo, en el establecimiento de una cámara de regiones que sustituye al senado.
  7. Para el ámbito laboral, reconquista los cercenados derechos de libre agremiación, de huelga y de negociación colectiva por rama de actividad para los y las trabajadoras.
  8. Chile es además el primer Estado del mundo que se autodefine, en su primer artículo constitucional, como ecológico. Esta pretensión está respaldada no sólo en derechos ambientales sino también en los derechos de la naturaleza, incluyendo explícitamente derechos de los animales. 

En términos institucionales, la Constitución de 1980 ha sido el baluarte del neoliberalismo y del autoritarismo en Chile. La superación de la Constitución de Pinochet es un paso imprescindible para un futuro digno para todo el pueblo de Chile.

Con la propuesta de la Nueva Constitución, se proponen dos grandes pasos. Por un lado, la superación de la herencia autoritaria de la dictadura. Pero, más allá de esto, la Nueva Constitución es una respuesta de la sociedad chilena a los problemas más urgentes de la humanidad y una apuesta por un futuro solidario, ecológico y digno.

El plebiscito del 4 de septiembre de 2022 sobre el apruebo o rechazo de la propuesta convencional de la convención constitucional es un hito en la historia global de la democracia. Nosotras y nosotros, firmantes de esta carta, queremos expresar nuestro apoyo decidido por el apruebo de la Nueva Constitución en Chile. El RECHAZO sería un duro golpe no solo a la democracia chilena, sino a los procesos emancipatorios en marcha en Nuestra América y el mundo entero. Y el APRUEBO será, a no dudarlo, un punto de partida para ampliar y profundidar las luchas en Chile y en el mundo entero.

Lista de los signatarios iniciales

Alberto Acosta (Economist, President of the Constituent Assembly of Ecuador (2007-2008)), Ecuador | Greg Albo (Professor of Politcal Economy, York University), Toronto | Luciana Anapios (Historian, UNSAM/Conicet), Argentina | Mónica Baltodano (Presidenta, Fundación Popol NA), Nicaragua | Mustafa Barghouti (Leader and Secretary General, Palestinian National Initiative), Palestine | Luis Bazan (General secretary, Sindicato Vial de Córdoba), Argentina | Heinz Bierbaum (President Pary of the European Left, European Left/LINKE), Germany | Patrick Bond (Distinguished Professor, University of Johannesburg), South Africa | Tobias Boos (Political Scientist, University of Vienna), Austria | Ulrich Brand (Professor of International Politics, University of Vienna), Austria | Michael Brie (Chairman of the Scientific Advisory Board of the Rosa-Luxemburg-Stiftung, Rosa-Luxemburg-Stiftung), Germany | Breno Bringel (Professor of Political Sociology, State University of Rio de Janeiro), Brazil | Claudia Briones (Anthropologist, Universidad Nacional de Río Negro y CONICET), Argentina | Judith Butler (Professor of Philosophy and Gender Studies, University of California, Berkeley), USA | William Carroll (Professor of Sociology, University of Victoria), Canada | David Díaz Arias (Historian, University of Costa Rica), Costa Rica | Kristina Dietz (Political scientist, University of Vienna), Austria | Farid Esack (Professor, University of Johannesburg), South Africa | Dani Filc (University Professor, Ben Gurion University), Israel | Verónica Gago (Scientist, Militante feminista), Argentina | Jayati Ghosh (Professor, University of Massachusetts Amherst), USA | Christoph Görg (Professor, University for Natural Resources and Life Sciences Boku, Vienna), Austria | Claudia Hammerschmidt (Literary scholar, Friedrich-Schiller-Universität Jena), Germany | Michael Hardt (Political Philosopher, Duke University), USA | Kathrin Hartmann (Journalist ), Germany | Stalin Gonzalo Herrera Revelo (Director, Instituto de Estudios Ecuatorianos), Ecuador | María Herrera-Sobek (Professor emeritus, University of California), USA | Mark Heywood (Human rights activist), South Africa | Joachim Hirsch (Professor, Goethe University Frankfurt), Germany | Rapha Hoetmer (Democracy and Global Transformation Program), Peru | Regina Horta Duarte (Historian, Universidade Federal de Minas Gerais), Brazil | Olaf Kaltmeier (Director CALAS (Maria Sibylla Merian Center for Advanced Latin American Studies), Bielefeld University), Germany | Boris Kanzleiter (Director of Centre for International Dialogue, Rosa-Luxemburg-Stiftung), Germany | Kirstin Katolla (Anthropologist, Bielefeld University), Germany | Max Koch (Professor in Social Policy and Sustainability, Lund University), Sweden | Ashish Kothari (Environmentalist), India | Edgardo Lander (Researcher, Universidad Central), Venezuela | Miriam Lang (Professor of Political Ecology, Universidad Andina Simón Bolívar), Ecuador | Stephan Lessenich (Director, IfS Frankfurt), Germany | Werner Mackenbach (Historian, University of Costa Rica), Costa Rica | Ruchama Marton (Physicians for Human Rights Israel, Founder & President of Honor), Israel | Sandro Mezzadra (Political Scientist, University of Bologna), Italy | Saleh Moslem (Co- Chair, PYD Democratic Union Party), Syria - Rojava | Elvira Narvaja de Arnoux (Professor emeritus, Universidad de Buenos Aires), Argentina | Antonio Negri (Philosopher), France | Andreas Novy (President, International Karl Polanyi Society), Austria | Pablo Ospina (University lecturer, Universidad Andina Simón Bolívar), Ecuador | Morten Ougaard (Professor, Copenhagen Business School), Denmark | Stefan Peters (Academic Director of the Instituto Colombo-Alemán para la Paz (CAPAZ), Justus-Liebig-University Giessen), Germany | Eric Pineault (Professor of Political Economy, Institute of environmental sciences, UQAM), Canada | Gerald Raunig (Professor for Philosophy, European Institute for Progressive Cultural Policies), Austria | Stefan Rinke (Historian, Freie Universität Berlin), Germany | Mario Rufer (Historian, Universidad Autónoma Metropolitana, Xochimilco - Ciudad de México), Mexico | Alfredo Saad Filho (Professor, King's College London), Great Britain | Sardar Saadi (Director, Institute of Social Sciences at the University of Rojava), Rojava-Northeast Syria | Birgit Sauer (Professor of Gender and Polititcs), Österreich | Heinrich Wilhem Schäfer (Sociologist and Theologian, Bielefeld University), Germany | Helen Schwenken (Social scientist, University of Osnabrück), Germany | Tone Smith (Ecological Economist), Norway | Maristella Svampa (Researcher and writer, Conicet), Argentina | Emiliano Teran Mantovani (Sociologist and researcher, Observatorio de Ecología Política de Venezuela), Venezuela | Göran Therborn (Professor emeritus, University of Cambridge), Great Britain | Cristina Vega (University lecturer), Ecuador | Giorgos Velegrakis (Adjunct Faculty, National and Kapodistrian University of Athens), Greece | Mara Viveros Vigoya (Economist and anthropologist, Universidad Nacional de Colombia), Colombia | Markus Wissen (Professor of Social Sciences, Berlin School of Economics and Law), Germany | Adrian Gustavo Zarrilli (Historian, Universidad Nacional de Quilmes/CONICET), Argentina | Jean Ziegler (Professor of Sociology and former UN Special Rapporteur on the Right to Food), Schweiz

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