|
Hola ###USER_name###,
A lo largo y ancho del mundo, los fundamentos de los derechos humanos – la dignidad, la solidaridad y la justicia – se encuentran bajo ataque. Desde Gaza hasta las fronteras de Europa; desde los corredores humanitarios hasta los sistemas de salud pública y las comunidades afectadas por la crisis climática en Pakistán: estamos presenciando la erosión del derecho a tener derechos.
En Gaza se invoca la “paz” para encubrir la destrucción y la desposesión, mientras que también el derecho a la ayuda se convierte en una herramienta de poder, que permite decidir quién la recibe y bajo qué condiciones. En “Nunca se trató de Ayuda”, se delinea una posibilidad para navegar en medio de las abrumadoras ambivalencias del cambiante sistema de ayuda. Como afirma Sophie Harman en su ensayo “Crisis de legitimación”, cuando la sumisión se convierte en condición para el acceso a la salud o a la seguridad, la justicia colapsa. En vista de ello, ella plantea una alternativa a la sumisión.
En las fronteras de Europa, lxs migrantes experimentan violencia y humillación; no obstante, la resistencia continúa a través de redes como las que tejen nuestras contrapartes Alarmphone y la Helsinki Foundation for Human Rights. En Pakistán, campesinxs y activistas han convertido la injusticia ambiental en una demanda legal, confrontando a empresas alemanas por el daño que han ocasionado y llevándolas a tribunales. Y en Bangladesh, la contraparte de medico Gonoshasthaya Kendra delinea cómo puede reconstruirse la atención médica con base en la dignidad y en la participación más allá de las estructuras del Estado, superando la dependencia a ellas.
En conjunto, estos hilos apuntan hacia una realidad más amplia: el autoritarismo no describe únicamente la configuración política de un país en particular, sino una lógica que permea en el modo en que se rige la vida, la salud, la ayuda y el movimiento de personas a escala global. En este proceso, el autoritarismo elimina la demanda universal de que cada ser humano tiene derecho a la dignidad por el simple hecho de ser humano. Estos hilos también apuntan hacia nuestras resistencias: nosotrxs resistimos al nombrar estas lógicas, al sumarnos a las voces de lxs desposeídxs, al construir alternativas.
Siguiendo este espíritu, todxs nosotrxs somos compañerxs en la lucha por la dignidad. Los artículos y testimonios reunidos en este newsletter son más que textos, pues atestiguan nuestra solidaridad absoluta con la transformación y con las acciones que conducen a ella.
Dado que el mundo se fragmenta, la solidaridad establece vínculos.
En solidaridad, Radwa Khaled Ibrahim Editora del Newsletter Internacional
|