
En Vanni, el territorio controlado en el pasado por los Tigres Tamiles (LTTE), se libraron violentos combates poco antes del fin del conflicto. Todo el territorio está sembrado de minas y municiones explosivas sin detonar. A su regreso, los desplazados corren un serio peligro en su de por sí precaria situación, puesto que las minas les impiden el acceso a sus campos y no han sido sensibilizados sobre los riesgos que estas representan. Para evitar nuevos accidentes, CTF sensibiliza a la población sobre los restos explosivos de guerra y forma multiplicadores que divulgan este conocimiento entre la población.
